Un resumen de algo extremadamente complejo, pero en el fondo sencillo que nadie te ha contado.
El dinero no tiene valor, simboliza valor que no es lo mismo. Es decir que solo vale en la medida que puedes comprar algo con él.
Con todo el dinero se deben poder comprar todas las cosas comprables con dinero. Es decir: todo el dinero equivale a toda la riqueza monetizable.
Un euro, por tanto, no es el equivalente a una unidad de riqueza, sino a una fracción de la riqueza, matiz extremadamente importante, pues permite al sistema financiero robarnos más del 90% de toda la riqueza que producimos.
Así nuestros euros significan partes del total de la riqueza, pero vamos a simplificarlo para hacer más fácil entender el proceso de robo. Supongamos que no hay millones de euros sino cien. Cada euro entonces significaría 1/100 de la riqueza total. Supongamos que tu tienes diez partes de esa riqueza, cada una de esas partes simbolizada en un bonito billete.
Supongamos también que alguien tiene la capacidad de imprimir más hermosos billetes y lo hace, imprime cien más. Tú en tu casa seguirás contando tus billetes y seguirás teniendo los mismos diez, pero cada uno de ellos ya no será el equivalente de 1/100 de la riqueza total, ahora será el equivalente 1/200, o dicho de otra manera, te habrán robado la mitad de tu riqueza. Ahora cuando salgas a la calle tu dinero valdrá menos, podrás comprar menos cosas con él.
Pero la riqueza total no es algo estable. Cada vez que alguien inventa algo, perfecciona algo o saca algo nuevo crece, se hace más grande. Así, si el que tiene la máquina de imprimir billetes fuera inteligente iría imprimiéndolos de forma controlada para quedarse con la riqueza nueva que se crea y así tu no notarías que tu dinero pierde valor, no te darías cuenta del timo.
Pero no existe ese poder. No existe ningún villano de mente prodigiosa detrás de esto, solo una cantidad muy grande de avaros que compiten entre sí por ver quien es el más gordo.
Metáforas a parte este dinero se genera en forma de deuda. Cuando tu pides dinero a un banco el banco se inventa ese dinero, lo escribe en tu cuenta. Un banco puede prestar nueve euros por cada euro que tiene en depósito. Pero los euros que te presta se convierten automáticamente en depósito después de prestártelos. Si un banco tiene un euro, te puede prestar nueve a ti, pero cuando tu pongas esos nueve en tu cuenta el banco contará ese dinero como depósito y podrá prestar ochenta y un euros que cuando depositen en su cuenta podrá multiplicar también por nueve y así ir fabricando dinero.
Pero si solo fuera eso… ahora ya no solo los euros cuentan como depósito, también otros productos financieros o inmobiliarios. Imagina la cantidad increíble de euros que se están inventando, es decir que te están robando.
La pregunta lógica ante todo esto es: ¿cómo puede ser que ante este nivel tan brutal de latrocinio el sistema no se desmorone?
Básicamente son dos los motivos.
Primero: el crecimiento de la riqueza está directamente relacionado al crecimiento del conocimiento. El conocimiento se construye sobre otro conocimiento anterior. Cuanto más sabemos más fácil es saber más. Cuanta más tecnología usamos, mas personas pensando necesitamos, que generan nuevo conocimiento. Eso genera que el aumento del conocimiento y por tanto de la riqueza sea exponencial.
El conocimiento de los griegos antiguos no se multiplicó por dos hasta el renacimiento, y el conocimiento del renacimiento no lo hizo hasta el comienzo de la era industrial. Hoy existen cálculos que hablan de que la humanidad multiplica por dos su conocimiento cada cuatro años. Si el sistema financiero crease dinero solo al ritmo que crece la economía para que nuestros euros mantengan su valor, teniendo en cuenta el ritmo al que esta crece, la posibilidad de latrocinio sería gigantesca, pero hay una segunda razón.
Segundo: el dinero que crean no va a parar a una caja donde se queda encerrado, si lo hicieran así el sistema colapsaría rápidamente. Este dinero fluye en grandes cantidades hacia el sistema productivo generando riqueza real.
Cuando ellos se inventan el dinero te lo dan a ti y tu con él construyes una casa de verdad. El dinero que tu les devuelves ya no es inventado, es real. Las grandes cantidades que amasan se vierten en grandes empresas que gracias a ello pueden acometer grandes estructuras aunando en un solo proyecto a miles de personas. Sería muy difícil que las personas a nivel individual se pusieran de acuerdo para construir un aeropuerto o un gran transatlántico. Hoy en día solo las cantidades ingentes de dinero que fluyen desde el sistema financiero permiten que miles de personas y recursos se unan en un mismo objetivo.

¿Quiere decir esto que les hemos de estar agradecidos? no, al fin y al cabo esos objetivos no son elegidos en base al bien común, por mucho que signifique un aumento de la riqueza, es una riqueza que fluye solo en una dirección y que ha permitido un mundo injusto y extremadamente cruel para una buena parte de la humanidad. Es un sistema caótico que no responde a ningún plan común, es una fuerza inmensa, pero incontrolada que solo avanza en la dirección que resulta de la suma de una infinidad de avaricias personales y que nos conduce directamente al precipicio.

Mi propuesta de solución:
Lo primero es que el estado debe ser del pueblo, cosa que ya de entrada hoy parece utópica, pero si no partimos de esa premisa nada es posible. Sobre como conseguir esto ya se está hablando mucho y no voy a entrar en este artículo, así que voy a partir del hipotético futuro en el que este objetivo se consigue.
Ningún estado tendrá nunca el poder real si no tiene el control sobre el dinero, de la fabricación del dinero. Por tanto ningún banco podrá crear ni un euro, como mucho se pueden convertir en intermediarios del dinero que cree el estado prestando el dinero a un interés superior al que se lo han prestado a ellos, pero nunca inventarse nada.
Propongo, aprovechando las nuevas tecnologías red, la creación de un dinero electrónico físico, no virtual. La reserva de dinero funcionaría como un gran servidor donde vivirían los euros electrónicos y de la que nunca saldrían. Cada euro sería un archivo en el que figuraría su dueño y que estaría seriado. En ese servidor habría un archivo con el nombre euro número 1238 donde pondría: este euro es de Vicens Jordana. Cuando yo voy a la panadería Pepito y con mi tarjeta compro una barra de pan por un euro, el sistema lo notificaría al servidor y en el archivo con el nombre euro 1238 se borraría mi nombre y pasaría a poner: panadería Pepito. Obviamente todo esto revestido de la complejidad y la seguridad suficiente para combatir la cantidad ingente de mentes que elucubrarían planes para hacerse con ese dinero.
Cada año unos expertos calcularían en base a la riqueza que se ha creado en la sociedad cuanto dinero nuevo se puede crear para que el dinero que tiene la gente no baje de valor, es decir, para mantener la inflación controlada.
Teniendo en cuenta la cantidad tan ingente de dinero que crea el sistema financiero en la actualidad sin ningún control, el estado podría crear suficiente dinero como para pagar sus gastos, invertir en proyectos sociales e infraestructuras a gran escala que garanticen una vida digna para sus ciudadanos y prestar para proyectos privados la misma cantidad de dinero que se presta hoy en día, o más, sobre todo teniendo en cuenta que la desaparición por completo del pago de impuestos y de trabas burocráticas que esto supondría dispararía la economía.
¿Alguien, de derechas o de izquierdas que no fuera banquero, no querría un mundo donde el estado te garantizara una calidad de vida digna y te eximiera del pago de impuestos, dándote total libertad para organizar tu vida o tu negocio como te de la gana?

 

Hemos llegado a un momento en que la evolución de la humanidad se ve frenada por la incapacidad de las personas para asumir lo posible.

 

Vicens Jordana

31 de mayo de 2014

 

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