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Me gustaría que imaginaseis un futuro donde un hombre pudiera mandar una manzana por teléfono a cualquier parte del mundo sin costo alguno, y ya puestos a soñar, me gustaría que imaginaseis que igual que manda una, pudiera mandar una caja, o dos cajas, o cien, por qué no. ¿No sería esto un gran avance para nuestra sociedad?
¿Y si la misma tecnología que nos permitiría enviar las cajas de manzanas nos permitiera también duplicarlas sin coste alguno? Sólo deberíamos poner el dedo sobre una caja y decir en voz alta “copy” y… pum, aparecería otra caja de manzanas. ¿No sería esto el avance más grande que hubiera tenido la humanidad desde la invención del sofá?* Acabaría con el hambre en el mundo, por primera vez en la historia de la humanidad se garantizaría fácilmente el derecho universal a los alimentos.
Pero no todo sería tan sencillo. Pensemos en los campesinos que se quedarían sin trabajo; las multinacionales de alimentos que tendrían que cerrar; los fabricantes de pesticidas, abonos y productos agrícolas que se quedarían sin clientes. Un invento así sería una evolución que haría dar un paso más a la humanidad, pero que, como toda evolución, dejaría sus mártires por el camino. Aunque os puedo garantizar que estos no desaparecerían sin más, aprovecharían el inmenso poder obtenido hasta el momento para promover leyes que prohibieran la duplicación de alimentos, pondrían un canon a las bolsas y las cajas como multa preventiva por si son usadas para poner comida, se aprovecharían de unos casos de niños intoxicados con manzanas en mal estado para con la excusa de la seguridad aplicar restricciones al envío de alimentos, que controlarían ellos, por supuesto, e intentarían por todos los medios crear duplicadoras de comida que ellos controlaran.

El gran problema es que en todo este proceso mucha gente moriría de hambre. El boicot al cambio social que esta tecnología implicaría provocaría que la adaptación fuera lenta y dificultosa, un viejo modelo estaría muriendo, pero no habría uno nuevo que lo sustituyese y esa ausencia haría que los campesinos se quedaran sin trabajo al mismo tiempo que el envío y duplicación de alimentos se interrumpiría por culpa de las presiones. Finalmente el cambio sucedería, porque estas cosas son imparables, pero con un coste mucho más traumático de lo que habría sido necesario.
Pero tampoco hay que dramatizar, igual no es así, igual para cuando llegue esta tecnología nuestros políticos son mucho más inteligentes y honrados de lo que son ahora y no ceden a las presiones de los lobbys de poder como están haciendo hoy, en vez de defender el bien común, que es su obligación.

Vicens Jordana


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